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Ángel Antonio Rodríguez
La
primera conferencia del seminario Arte, público y espacios
públicos será impartida en el salón de
actos del Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón esta
tarde, a las 19 horas, por Marina Pastor, de la Universidad Politécnica
de Valencia. Una invitada de lujo, con gran experiencia al frente
de los planes de estudios directamente implicados en su resolución
en arte público. Los proyectos y exposiciones que ha dirigido,
y sus numerosas publicaciones, la avalan como una de las mejores
expertas del panorama español a la hora de abordar este ámbito.
¿En
qué se basan los planes de estudios relacionados con el llamado
arte público?
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APUNTES
· Origen: Valencia, 1963.
· Profesión: es profesora
titular de la Universidad Politécnica de Valencia.
· Trayectoria: ha dirigido varios
proyectos de investigación en su campo. De sus publicaciones
destacan, entre otras, los libros Representaciones de
la sexualidad en las artes y ...Lejos, a ninguna
parte....
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Pretenden
atender diferentes dimensiones, desde el concepto de monumento,
por citar un extremo, hasta el ámbito más contracultural
y menos material, como es el activismo. Además, son programas
interdepartamentales, lo que facilita la interacción de profesores
y contenidos.
¿Tienen una buena respuesta?
Quizás la dificultad mayor, y al tiempo uno de sus
encantos, reside en que es un programa con un número de matriculados
inferior a nuestras expectativas. No obstante, en los últimos
dos años se han leído gran número de tesis
y trabajos de investigación, que hacen prever su consolidación.
Serán programas de carácter bastante práctico...
Siempre hemos estado interesados en mantener el contacto con
artistas y profesionales a través de un programa denominado
Talleres, seminarios y conferencias, que invitaron a
artistas y especialistas directamente vinculados al arte público,
como Muntadas, Ian Wallace, Douglas Ashford (Group Material), Brian
Holmes, Jenny Holzer, Xavier Costa, Alicia Murria... invitaciones
que, a su vez, han cuajado en diferentes eventos relacionados con
lo público. Por citar alguno, podríamos remitirnos
al año 2001, en el que, con una subvención de la Politécnica
y un gran esfuerzo de gestión, se realizó el curso
Encuentro de arte público. El arte público como
cuestionamiento del espacio público.
¿Cuáles serán los ejes de la ponencia
de esta tarde?
Exponer cómo el actual modelo de lo público
se ha gestado en torno a una derivación semántica
sólo marcada por el ámbito económico. Entender
que, dada la inexistencia de una esfera pública en la que
sistema y mundo alcancen una unidad orgánica más allá
de la actual oposición, existen propuestas plásticas
que generan un debate desde el que producir una desviación
de significado en el término público.
Finalmente, valorar cómo eso transforma los conceptos de
producción, creación y distribución artística.
Pero, ¿cómo es posible armonizar estos planteamientos
con los conceptos de saber e investigación
del sistema universitario?
En algunas universidades se están gestando hibridaciones
entre diferentes grupos, que surgen de la interacción de
esferas hasta ahora estancas. Nosotros mantenemos un estatuto de
baremación de investigación específico, que
contiene tanto las exposiciones y publicaciones relacionadas con
lo artístico, como los eventos que avalan la investigación
de la que emana, evidentemente, el saber.
Visión esencialista
¿Las propuestas institucionales chocan, pues, con
el activismo?
En el arte institucional se trabaja desde un punto de vista
que yo llamaría esencialista, es decir, accediendo al arte
en lo que tiene de valor en sí mismo. En este sentido, se
trabaja con una vinculación directa que incide en poéticas
más estilísticas y personalizadas, así como
con un concepto de espacio público que presupone la existencia
de éste, vinculada a un contexto histórico y formal.
En otro ámbito intermedio nos encontramos con fenómenos
como AlNorte, en el que se trata de proporcionar un
debate abierto a la ciudadanía acerca de aquellos temas en
los que se hallan implicados, y a los que la propia ciudadanía
suele responder de un modo positivo. Se trata, no tanto de entender
que hay un saber que preexiste y que va a ser transmitido, cuanto
de generar un debate, en el que se va a producir y gestionar el
propio conocimiento desde grupos de trabajo diversos, con concepciones
en muchos casos divergentes, lo cual es enriquecedor para todos.
En tercer lugar se encuentra el activismo, donde se entiende que
el espacio público no existe, pero que puede ser generado
cuestionando las categorías cotidianas habituales. Desde
aquí, o bien se crea mediante todo tipo de procedimientos
colaborativos, o es el propio colectivo, afectado por el contenido
de la obra, el que se dinamiza para realizarla.
Ese arte puede servir para modificar la sociedad.
Desde luego, aquí se asume un punto de vista contextualista,
es decir, se utiliza el arte para modificar y atender a problemas
cuya raigambre es social. Por ello se maneja un concepto de contexto
ampliado, lo que significa que el contexto son los colectivos, que
van a convivir con la intervención plástica que se
realice en un momento determinado.
¿Dónde se mueven los mejores artistas del
arte público?
Los más activistas dependen del contexto, y sus acciones
suelen estar limitadas, es decir, son efímeras, y en muchos
casos semisecretas. No se difunden ni siquiera por Internet. Las
orientaciones más esencialistas suelen estar sometidas a
las diferentes gestiones de los gobiernos y partidos de poder. Y
es que lo público, sometido a esa derivación semántica
hacia un criterio económico, no sólo entronca con
un concepto de propiedad, sino con financiaciones o selecciones
de marcado cariz político. Hay grupos interesantes como Ne
pas plier, en Francia, los Rtmark de América
a o el Afrikka Gruppe de Alemania, y redes internacionales
como la de los No Borders. También destacan personajes
como Tiravanija o Martha Rosler, más interesados es romper
con la dinámica del binomio artista-público y en conceder
al arte nuevos valores como el de lo imprevisible.
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