01-julio-2001
Buen e-viaje y disfrute de las vacaciones
Por Rubén Sánchez Antuña
Llega el verano y la mayoría de la gente, lógicamente, está pensando en sus vacaciones. El turismo es unos de los servicios que más dinero mueve en nuestro país. Las agencias de viajes, las líneas aéreas y los grandes grupos hoteleros pugnan por un mercado que en España moverá 252 millones de euros en el 2001. Los continuos fracasos en el mercado de Internet han hecho que las sociedades de capital riesgo empiecen a mirar de reojo al sector de los de viajes on line, conocido como e-viajes, que parece tener un futuro potencial bastante brillante. Un dato significativo es que en Estados Unidos se espera que el mercado de viajes y turismo alcance un valor de más de 25.000 millones de dólares. Sólo durante el mes de enero este sector ha facturado 1.200 millones de dólares, lo que supone, nada más y nada menos, que un tercio de todas las transacciones de comercio electrónico en dicho país.
Como dice el refrán: cuando las barbas de tu vecino veas afeitar, pon las tuyas a remojar. En Europa empiezan a sonar los ecos provenientes del otro lado del Atlántico y las expectativas también son prometedoras. Se prevé que el sector de viajes en Internet triplique sus ingresos brutos, desde los 3.038 millones de euros, o 507.500 millones de pesetas, hasta los 11.419 millones de euros, o 1,9 billones de pesetas en el 2002, de los cuales el 26% estará controlado por las agencias que operan en la red. Esta tendencia, por supuesto, llega a España, donde el negocio de los viajes on line moverá este año 252 millones de euros, alrededor de 42.000 millones de pesetas, según datos de la Asociación Española de Comercio Electrónico. Sin embargo, hay que resaltar que todavía no han llegado a nuestro país los pesos pesados de esta industria en EE UU, como pueden ser Priceline, Travelocity o Expedia. Quizás prefieran adquirir experiencia en el mercado que conocen antes de abrirse a nuevos horizontes. Se ha resaltado por activa y por pasiva que una de las causas del fracaso de las puntocom fue precisamente su bisoñez.
Llegados a este contexto, adquirirán especial importancia tres puntos: tener una gran base de datos de clientes, una marca distintiva, establecida con un fuerte reconocimiento y una potente infraestructura global. Los protagonistas principales son: agencias de viajes, hoteles y compañías aéreas. Las agencias de viajes virtuales están empezando a buscar financiación para montar su correspondiente portal. Dos portales europeos travelprice.com y despegar.com ya han obtenido financiaciones de varios millones de euros. Los grupos hoteleros también están apostando por este sector. Sol Meliá ha invertido dieciocho millones de euros en su portal de viajes meliaviajes.com. La compañía tiene previsto añadir seis millones de euros más hasta finales de año para fortalecer la parte B2B. Las compañías aéreas son las que más pueden ganar en este mercado y quieren su trozo de pastel. Se estima que dentro de unos años la venta on line de billetes de avión generará un volumen de negocio de 18.000 millones de dólares, unos 21.176 millones de euros. La compañía española Iberia facturó el año pasado por la Red 36 millones de euros, lo que la sitúa como la compañía líder del sector de viajes en España, con 300.000 billetes vendidos.
Para acceder al mayor número de usuarios, las agencias de viajes on line están intentando llegar a acuerdos con portales horizontales ya consolidados o empresas con cierta estabilidad dentro de las aguas revueltas del sector de Internet. Incluso algunos portales han optado por adelantarse a la jugada y han creado su propia ciberagencia, un buen ejemplo puede ser viajar.com. El objetivo es facilitar el acceso del usuario a la oferta turística.
Un cuarto elemento que intenta entrar en el juego es la banca, que no para de incorporar contenidos generalistas en sus páginas web, ha visto que ofertar reservas de viajes es un modo de actuación que cumple dos objetivos. Por una parte es un buen anzuelo para entrar en un nuevo mercado y por otra parte sirve para fidelizar clientes. Puede atraer nuevos clientes y afianzar a los que ya se tienen, se matan dos pájaros con un solo disparo.
Este negocio no sólo está dirigido a clientes residenciales que buscan encontrar en unas vacaciones un más que merecido descanso.Aunque no exista un estudio sectorial que valore el negocio que supone la necesidad de viajar en las empresas, fácilmente se puede intuir que el concepto viajes está entre los cinco primeros gastos totales controlables en la mayoría de las empresas. Por este motivo, no es extraño que muchas agencias de viajes hayan dado un gran paso en su estrategia por reforzar su división de viajes orientados a empresas.
Las ciberagencias están combinando su presencia en la Red con la apertura de puntos de venta físicos estratégicamente situados. Casi un tercio de los internautas prefiere adquirir sus viajes en agencias tradicionales. No se debe olvidar que "sólo" un 40% de los internautas españoles utiliza Internet como canal de información sobre ofertas turísticas, además el 17,9% reconoce que todavía desconfía de la Red para realizar pagos tan elevados. Introducir los datos de tarjeta de pago sigue generando adrenalina entre los usuarios. Se llega al extremo de pretender introducir puntos de venta en cibercafés. Las dos formas de venta, tiendas físicas o virtuales, no son excluyentes sino complementarias. La simbiosis es total.
Está definido el contexto, los protagonistas, las necesidades sin embargo falta el argumento. Como escribía al comienzo de este artículo todavía es un negocio potencial y aún queda camino por recorrer
Rubén Sánchez Antuña es ingeniero Superior de Telecomunicaciones
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