Los
vecinos de Sardeu regalan a la pareja un 'no me chisques'
El Ayuntamiento encargará una reproducción
en bronce de la escultura como símbolo moderno de la
ciudad. El obsequio se completará con una felicitación
institucional
JUAN GARCÍA/SARDÉU (RIBADESELLA)
Los vecinos del riosellano pueblo de Sardéu, localidad
en la que residen los abuelos de doña Letizia Ortiz
Rocasolano, han elegido un singular regalo de bodas para el
Príncipe Felipe y su prometida. El presente consistirá
en un 'no me chisques', el típico recipiente de madera
cada vez mas frecuente en las sidrerías asturianas
que se utiliza para evitar que el escanciado de la sidra riegue
a los comensales.
El núcleo rural de Sardéu quería regalarles
algo típico de la región y al final ha optado
por un sencillo artilugio que despertó el interés
y la curiosidad del Príncipe durante su última
visita al concejo de Ribadesella en el pasado mes de enero.
«Hemos conocido de fuentes cercanas a la familia que
el recipiente llamó la atención de Don Felipe,
así que lo mejor es regalarles uno», dijo Loli
Coro, una de las promotoras de la idea.
El 'no me chisques' le vendrá muy bien a la pareja
teniendo en cuenta que el Ayuntamiento de Ribadesella piensa
regalarles un llagar tradicional y una partida de manzanas
para la elaboración de sidra. La coincidencia del motivo
ha sido producto de la casualida. Hoy habrá una espicha
de presentación.