
Jueves, 20 de mayo de 2004
La
milla de oro de Sardéu
La tranquila casa de aldea de los abuelos de Letizia Ortiz se
ha convertido en pocos meses en un fortín mientras el
precio de las propiedades de sus alrededores se dispara
LETICIA ÁLVAREZ/RIBADESELLA
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| EN DIRECTO. Un periodista habla ante
la cámara para uno de los cientos de programas
televisivos emitidos sobre la prometida del Príncipe
. / NEL ACEBAL |
Cuando José Luis Ortiz y Menchu Álvarez del
Valle cerraron su piso en Oviedo para refugiarse en Sardéu
buscaban, no es difícil de imaginar, la tranquilidad
de la vida en la aldea. Un lugar en plena naturaleza, donde
lo único que se asoma a las ventanas es la cumbre del
Pagadín. La calma en el lugar es total y las casas
más cercanas no están a menos de cincuenta metros.
Una tarde de noviembre la vida en Sardéu cambió
para siempre. La nieta de José Luis y Menchu, se sospechaba,
iba a ser presentada de forma oficial como la prometida del
Príncipe de Asturias. El pueblo es tranquilo sí,
pero no está aislado. Así que, en cuanto el
rumor se extendió por las redacciones de periódicos,
radios y televisiones, alcanzó también a los
vecinos riosellanos. La conmoción, tremenda, dio paso
a la alegría cuando realmente se confirmó la
noticia. Y en los alrededores de la casa de los abuelos comenzó
el anticipo de lo que sufren resignados día a día.
A diario periodistas, cámaras y curiosos se concentran
ante la vivienda familiar como si se tratara de un lugar de
culto. Ese marco ha servido de escenario para numerosos reportajes
sobre la vida de la futura Princesa de Asturias y, mejor aún,
para algunas de las imágenes más familiares
y cariñosas de Letizia Ortiz y don Felipe.
El problema surge cuando los novios no están y la
prensa persiste. Día y noche, llueva o no, los abuelos
de Letizia Ortiz han tenido, tienen, que soportar la presencia
de reporteros a las puertas de su casa. La buscada intimidad
se diluye y, por eso, ya han levantado una pequeña
valla de madera donde sólo había espacio abierto.
También han cambiado su número de teléfono.
E, incluso, la Casa del Rey ha puesto a su disposición
a uno de sus escoltas para evitar que los 'mirones' se acerquen
demasiado. Ahora resulta imposible llegar hasta la puerta
de la casa y dar un aldabonazo sin antes pasar por el control
del agente.
'La Arquera', como así se llama la finca, no sólo
es objetivo de quienes, en definitiva, cumplen con su trabajo,
también de curiosos y turistas. Hay agencias que preparan
excursiones a caballo por los mejores rincones de Ribadesella
y, ¿cómo no? incluyen, por exótica, una
parada para las fotografías ante la casa de Menchu
Álvarez del Valle.
La voz se ha corrido y este verano se presiente como uno
de los de mayor concurrencia en Ribadesella. El alcalde, consciente
de su suerte, ha asegurado que esta promoción «hubiera
sido impagable».
De momento, los alquileres de pisos, apartamentos y casas
rurales casi se han duplicado, tanto en precio como en demanda.
Si el año pasado una familia podía descansar
el mes de agosto en un piso amueblado por 900 euros, este
año tendrá que hacerlo por 1. 500 ó 1.800.
Las casas rurales oscilan entre los 1.800 y los 3.000 euros
y algunos chalés no bajan de los 6.000 euros. Si el
tirón de la boda real ha tenido algo que ver o no,
nadie se atreve a asegurarlo; ahora bien, veranear cerca de
donde un día estuvieron los Príncipes de Asturias
se cotiza. Quién sabe, quizás, como ya les sucedió
a algunos vecinos, la pareja real pueda cruzarse en su camino
mientras dan un romántico paseo.
Los agentes inmobiliarios consultados por este periódico
reconocen que el tirón de Letizia ha sido considerable,
si bien apuntan que el desarrollo urbanístico de Ribadesella
es anterior al noviazgo.
Lo cierto, sin embargo, es que el nombre de esta villa donde
la futura Princesa de Asturias disfrutó de sus mejores
veranos de infancia, vive un repunte turístico importante.
Pero el negocio de la boda real no sólo cala en el
sector inmobiliario. Quienes han agudizado su olfato han puesto
en el mercado todo tipo de productos con los nombres o la
imagen de los novios. Las 'letizias' de Ataúlfo Valdés,
un maestro pastelero de Oviedo, arrasan entre los visitantes
de la capital asturiana. Como triunfó el turrón
elaborado en Villaviciosa con motivo del enlace. Desde que
la tienda de recuerdos, Enlace real, abrió sus puertas
en el centro de Madrid al dueño no se le ha quitado
la sonrisa de la cara. Hasta 500 euros diarios de caja en
dedales, platitos, bolígrafos y monedas conmemorativas.
Mientras el valor añadido de los artículos serigrafiados
con la imagen de la pareja de moda sigue aumentando la Casa
del Rey pide prudencia.
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