
Martes, 4 de noviembre de 2003
La
pareja hizo su estreno oficial en el Teatro Real con los Reyes
El concierto-homenaje que Rostropovich ofreció
a la Reina también contó con la presencia de los
Duques de Lugo y otras personalidades
BEATRIZ CORTÁZAR/MADRID
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RESPETO. Los Reyes, el Príncipe
y Letizia, durante la interpretación del Himno
Nacional, a su llegada al Teatro. / AP |
Ciento ochenta y cinco periodistas acreditados para acudir ayer
al concierto de Mtislav Rostropóvich con motivo del 65
cumpleaños de la Reina Doña Sofía en el
Teatro Real son muchos periodistas para un día normal
(suelen ser cuarenta como mucho). Pero ayer no era un día
normal.
Desde que se anunció que el Príncipe de Asturias
acudiría acompañado por su novia Letizia Ortiz,
el interés periodístico cambió totalmente.
Se trataba de la primera aparición pública de
los prometidos y se iba a realizar en compañía
de Sus Majestades los Reyes y los Duques de Lugo. Lógicamente
la noticia adquiría las mismas dimensiones de todo
lo que en los últimos días rodea la vida de
la que será Princesa de Asturias a principios de verano,
que es cuando se celebrará la boda.
A las ocho casi en punto fue cuando llegó la Familia
Real. Le esperaba la ministra de Cultura así como una
lista de personalidades. Primero Doña Elena y su marido
Jaime de Marichalar. La Infanta muy elegante en terciopelos
granates y zapatos rojos de raso. Luego los Reyes Don Juan
Carlos y Doña Sofía. La Reina con un festivo
abrigo negro salpicado de brillantes a juego de bolso y zapatos.
A continuación los novios con el aplauso de la gente
que se arremolinó en la zona a pesar del frío
pero con la esperanza de ver de cerca a la mujer elegida por
Don Felipe.
Letizia Ortiz se fundió en un cálido abrazo
con Doña Elena y posó en el hall del Real bajo
una nube de flashes que apenas le hizo parpadear. Sonriente
y sin separarse del Príncipe no paró de agradecer
las felicitaciones de la gente. Don Felipe la llevaba cogida
por la cintura, luego ella también le pasó el
brazo por detrás, más tarde se entrelazaron
las manos. La sonrisa del Heredero a la Corona hablaba por
sí sola. Esta feliz y se le veía en cada una
de las miradas que dedicaba a su novia. Los Reyes simplemente
sonreían y dejaban a los prometidos el primer plano
de atención, querían que Letizia Ortiz se situara
en el centro de la imagen en esta foto de familia que supone
la primera de un nuevo álbum familiar.
Para esta ocasión la periodista eligió un pantalón
negro y una chaqueta de tweed blanca. Sobriedad en su más
estricto significado. La melena castaña clara suelta,
el rostro apenas maquillado, como pendientes unas dormilonas
con cierto brillo, en los dedos un anillo doble de oro, y
en las manos -ahí se delataban sus nervios-, un chal
negro que fue cambiando de lugar.
Cálida ovación
Los segundos que permanecieron bajo los focos fueron suficientes
para que se reflejara perfectamente la complicidad que hay
en la pareja. En ningún momento dejaron de observarse.
Don Felipe y Letizia Ortiz recibieron la enhorabuena y una
cálida ovación de todos los que les rodearon
una vez que pasaron al interior.
Momento esperado fue también cuando accedieron al
Palco Real. La Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida
por Jesús López Cobos, les recibió con
el Himno de España. Lógicamente todas las miradas
seguían clavadas en esta mujer de 31 años, que
hasta hace apenas dos días presentaba el Informativo
de TVE, que vivía en un apartamento de 70 metros en
el barrio de Valdebernardo y que ha conquistado el corazón
del Príncipe a quien conoció en casa del periodista
Pedro Erquicia hace apenas un año. Ayer Letizia Ortiz
empezó a comprender y conocer en propia persona lo
que ya no podrá contar delante de las cámaras:
su propia historia que sólo acaba de empezar.
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