
Martes, 4 de noviembre de 2003
Un
flechazo muy real
Don Felipe y Letizia se conocieron hace un año en casa
del periodista Pedro Erquicia. Desde entonces han ocultado su
romance esquivando con éxito a la Prensa
ISABEL IBÁÑEZ/BILBAO
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EN FAMILIA. La futura Princesa
de Asturias entra en el teatro flanqueada por su futuro
marido y suegro. |
No resulta fácil elaborar una cronología del noviazgo
de Don Felipe y Letizia Ortiz. La discreción de ambos
y un eficaz dispositivo de seguridad por parte de la Casa Real
para preservar la noticia hacen que las fechas y escenarios
de esta historia de amor sean casi un secreto de Estado. Algunos
retales son, no obstante, suficientes para recrear el idilio
más trascendental de la actual Historia de España.
LA CHISPA
Es curioso, pero Letizia Ortiz no estaba invitada a la cena
en la que conoció a su futuro marido. Era octubre de
2002 -hacía nueve meses que el Príncipe de Asturias
había anunciado la ruptura de relaciones con Eva Sannum-
y Pedro Erquicia, director del programa de TVE 'Documentos
TV', organizaba en su casa del centro de Madrid una reunión
de periodistas a la que acudía Don Felipe. Erquicia
le había conocido gracias a una amiga en común,
la malograda Pilar Miró, encargada de la retransmisión
televisiva de la boda de la infanta Cristina, en 1997. Manuel
Rubio, el director adjunto de 'Informe Semanal', también
estaba en la lista de convidados junto a su esposa, pero a
ésta le era imposible asistir. Según la periodista
de crónica social Rosa Villacastín, fue ella
quien comentó a su marido la posibilidad de que le
acompañara Letizia Ortiz, que había sido sustituta
de Baltasar Magro al frente del programa de reportajes de
La 2. Rubio recuerda que cuando pasó a buscar a la
joven, ésta apareció especialmente «guapa
y elegante». Al llegar a la fiesta, él mismo
le presentó al Príncipe. «Se cayeron muy
bien y congeniaron enseguida», añade. Charlaron
toda la noche.
EL SEGUNDO CONTACTO
Tras un leve encuentro en la entrega de los premios Príncipe
de Asturias del año pasado, en el que simplemente se
saludaron, una tragedia volvió a reunirles. El hundimiento
del 'Prestige' -del que este mismo mes se cumple un año-,
acercó hasta las costas gallegas a Letizia y a Felipe
de Borbón. La periodista, para cubrir la noticia. El
heredero de la Corona, para interesarse por los efectos de
la marea negra y animar a los afectados. Era diciembre.
LAS PRIMERAS LLAMADAS
El Año Nuevo no trajo consigo el regalo de nuevos
encuentros. Hasta la primavera. Cuentan que Letizia recibió
entonces una llamada de Don Felipe. No fue la única.
Los contactos telefónicos fueron frecuentes desde ese
momento. Siempre marcaba él. Comenzaban así
varios meses de romance en silencio.
LA CITA
Un restaurante y bar de copas del centro de Madrid, que pertenece
a Javier Merino, actual marido de la modelo Mar Flores, fue,
al parecer, escenario de la primera cita de los futuros Reyes
de España. La relación empezaba entonces a echar
raíces.
EL VERANO
Don Felipe pasó parte de sus vacaciones en Mallorca,
pero pronto encontró un hueco en su agenda para marchar
a 'algún país sudamericano'. En la redacción
de TVE recuerdan que por aquellos días Letizia anunciaba
su intención de realizar un viaje «sola».
También a Sudamérica.
LA PRESENTACIÓN
Esos pocos días juntos parece que fueron fundamentales.
A su regreso a España, el Príncipe presentó
a Letizia a sus padres. Los Reyes aceptaron la noticia encantados
y dispusieron a partir de ese momento un dispositivo especial
para que el acontecimiento no viera la luz antes de tiempo.
«MI CHICO»
Los escoltas de Letizia pasaron tan inadvertidos que en el
trabajo nunca nadie sospechó nada. Tan sólo
algunas señales desvelaban que un misterio ocupaba
su corazón: «La veía radiante -explica
su compañera en TVE María Oña-, y le
solté 'tú estás enamorada'. Me respondió
afirmativamente y añadió que no me podía
contar nada más. A veces solía decirme 'Mi chico
ha visto tu reportaje y le ha gustado mucho. Así le
llamaba, 'mi chico'». Otros aseguran que notaron un
cambio en su vestuario: «Empezó a llevar unos
trajes de chaqueta muy caros y especiales».
EL ASCENSO PROFESIONAL
Hace apenas dos meses, en septiembre, Alfredo Urdaci, director
de los servicios informativos, eligió a Letizia para
presentar a su lado el Telediario estrella, el de las 21.00
horas. Él recuerda aquel momento: «Ella prefería
las coberturas especiales en el 11-S, en Irak... Me dijo:
'Lo que me ofreces está bien, lo voy a hacer con gusto,
pero esto no es lo mío. Yo soy feliz con hacer un reportaje,
con hablar con la gente que lo pasa mal'» .
LAS SALIDAS
Los amigos íntimos de ambos han prestado sus casas
para que la pareja pudiera encontrarse a salvo de miradas
indiscretas, aunque algunos dicen haberles visto en restaurantes
de Madrid.
RUMORES Y CONFIRMACIÓN
Tan sólo algunas voces se adelantaron al anuncio del
compromiso del sábado, como la de Tico Medina, quien
revelaba hace dos meses que el Príncipe mantenía
una relación con una periodista de Televisión
Española, y las de Rafael Manzano y Rosa Villacastín,
que conocían el nombre de la afortunada y callaron
hasta el pasado viernes. Su compañera María
Oña aprovechó entonces los rumores para lanzar
la pregunta a Letizia. «La miré a esos ojazos
que tiene y le dije que ya sabía quién era.
Ella me suplicó por favor que contara que se llamaba
Juan y que era diplomático».
SU ÚLTIMO TELEDIARIO
Así lo recuerda Urdaci: «El viernes, antes de
su último Telediario, estaba nerviosa, pero lo hizo
de forma impecable. Me contó lo de su relación
ese mismo día y hablamos de que tendría que
dejar la profesión, a la que ella ama con todo su corazón.
Éste ha sido el primer sacrificio que hace por su nueva
vida». Después, Letizia salió de Torrespaña
despistando a los fotógrafos que la esperaban en la
puerta.
LA VORÁGINE
Los medios de comunicación se han dedicado a desgranar
las piezas de esta historia con final feliz plasmada hasta
ayer en una única imagen: la foto del saludo de Don
Felipe a Letizia en la última entrega de los premios
Príncipe de Asturias. Y como suele suceder, al hilo
de una historia se gestan otras. 'El hombre abreviado', un
libro escrito hace años por Alonso Guerrero, ex marido
de Letizia, vuelve a la actualidad por sus referencias al
parecer biográficas. Pero a pesar de la presión,
la futura reina se siente ya «liberada, porque hace
meses que no podía contar nada». Así se
lo hizo saber a su amigo el periodista Luis Daniel Martín.
Cuentan que, el sábado por la mañana, Letizia
y Don Felipe escaparon a una ciudad europea. Gaspar Abascal,
portero del edificio de Valdebernardo donde vive la joven,
en el distrito madrileño de Vicálvaro, dice
que la vio salir temprano: «Le pregunté que adónde
iba a esas horas y me contestó que 'a hacer una cosa
importante'». Sentado frente al televisor esa noche,
Gaspar entendió la respuesta.
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