
Martes, 11 de noviembre de 2003
El
Arzobispado de Madrid defiende que
'no hay impedimento' para la boda
J. BASTANTE/MADRID
El Arzobispado de Madrid, a través de su asesor
jurídico-canónico, Roberto Serres, salió
ayer al paso de las informaciones sobre las posibles dificultades
para celebrar por el rito católico la boda del Príncipe
de Asturias con Letizia Ortiz, divorciada de un matrimonio civil
anterior.
Tal y como explicó el experto, «no hay ningún
impedimento canónico» para que se pueda celebrar
la ceremonia por la Iglesia, sacramento que será celebrado
por el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco, en
la catedral de La Almudena. Según el arzobispado, «la
legislación canónica aplicable al caso es la
contenida en los cánones 1.055 y 1.058».
El primero de ellos establece que «entre bautizados,
no puede haber contrato matrimonial válido que no sea
sacramento», por lo que «el matrimonio meramente
civil de los católicos es un matrimonio celebrado sin
forma canónica y, por tanto, inexistente, en su doble
dimensión inseparable de contrato y sacramento».
Por consiguiente, «la persona sigue siendo libre para
contraer matrimonio».
El canon 1.058 establece que «pueden contraer matrimonio
todos aquellos a quienes el derecho no se lo prohíbe».
En el caso de don Felipe y su prometida, «no hay ningún
impedimento para contraer matrimonio, por lo que la persona
tiene derecho al mismo, siempre que acepte rectamente el matrimonio
canónico, de lo que queda constancia en el expediente
matrimonial previo que se realiza al efecto».
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