Se trata de un vino de 13,5 grados de alcohol,
de «extraordinaria calidad, muy representativo de los
vinos riojanos de alta gama».
Por si fuera poco, este tinto ha resultado ganador en «un
riguroso proceso de selección» al que concurrieron,
en exclusiva, vinos de la categoría gran reserva de
las añadas 94 y 95, presentadas por las 91 bodegas
de Rioja convocadas al concurso.
Por deseo de la Casa del Rey se mantendrá en el anonimato
el nombre de la firma bodeguera elaboradora de este vino.
Caldo que irá vestido con cápsula y etiqueta
especialmente diseñada para conmemorar el acontecimiento.
El Consejo Regulador enviará a la Zarzuela un millar
de botellas que, además, irán provistas de una
serie especial de contraetiquetas numeradas.
Este gran reserva 94 finalmente seleccionado ha sido considerado
por los catadores «una verdadera joya enológica».
Tarta nupcial
Con la selección del vino y del del pastelero que
elaborará la tarta nupcial, los preparativos avanzan.
Francisco Torreblanca, de la pastelería Totel de Elda
(Alicante), se reunía esta semana con los organizadores
del banquete para seleccionar ingredientes. Además
de la tarta tiene encargados los dos mil pasteles que serán
servidos entre los ilustres invitados.
Y mientras tanto, poco a poco, los madrileños recuperan
la ilusión. Ayer, sin ir más lejos, 200.000
comercios de la capital comenzaron a colgar en sus escaparates
los carteles conmemorativos. «Madrid, testigo de la
Historia», es el eslogan ideado para recordar que el
22 de mayo se visten de gala para asistir a la boda del heredero.
Los regalos siguen llegando a Zarzuela. La Fundación
Don Juan de Borbón de Segovia regalará a los
novios un cuadro del artista Luis Moro y los artesanos lorquinos
Damián y Silvia Teruel han elaborado el estandarte-guión
que lucirá la Guardia Real el 22 de mayo.