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Martes, 27 de abril de 2004

Una enorme carpa, única en el mundo, cubrirá a los 1.400 invitados a la boda
Letizia Ortiz se vestirá de novia en las habitaciones privadas del Palacio Real. 80 tapices engalanarán la ceremonia

ALMUDENA MARTÍNEZ/FORNÉS

ALGUNOS GASTOS

Cubrimiento del patio del Príncipe: la instalación de la carpa, la iluminación y el aire acondicionado suponen 1.300.000 euros.

Cubertería, vajilla, sillas y mantelería: asciende a 87.000 euros. El menaje de Patrimonio Nacional se usa sólo en la mesa presidencial.

Instalación de aseos: el condicionamiento, la instalación y el circuito de tuberías de baños para invitados cuesta 275.00 euros.

Decoración de la catedral: el anclaje, la iluminación de tapices y su instalación ascenderá a 825.000 euros.

Limpieza de fachadas: los gastos llegan a 2,5 millones de euros. Tareas como la limpieza de fachadas estaban previstas antes de la boda.

La actividad es intensa en el Palacio Real, donde todo el mundo se afana en los preparativos de la boda del Heredero de la Corona con Letizia Ortiz. Estos días, todavía se mezclan turistas con operarios, pero a partir del 4 de mayo y hasta el 26, el Palacio cerrará sus puertas para concentrarse en la organización del banquete. La principal dificultad con que se encontraron los responsables del Palacio Real fue buscar un lugar en el cupieran los 1.400 invitados previstos, en lugar de distribuirlos por diferentes salones. Finalmente, se decidió cubrir el Patio del Príncipe, cuyas dimensiones, un cuadrado de 50 metros de lado, equivalen a la mitad de un campo de fútbol. Sin embargo, para cubrirlo hubo que idear una inmensa carpa ignífuga, impermeable y opaca que se ha convertido en el toldo más grande del mundo instalado a tanta altura: 32 metros. También lo hace excepcional el hecho de que, a pesar de ser opaco, produce un efecto de luz natural.

Bajo este toldo, los invitados se sentarán en mesas de doce comensales vestidas con manteles color crudo y decoradas con flores. Las sillas serán color oro viejo con la tapeta en crudo, igual que la estera que cubrirá la tarima de madera instalada para la ocasión, aunque sobre ésta se colocarán alfombras de Patrimonio Nacional. La mesa presidencial, con capacidad para unas 50 personas, será la única que se sirva con los fondos de Patrimonio, ya que no se disponen de vajillas, cuberterías ni cristalerías suficientes para los 1.400 invitados previstos. Salvo cambios de última hora, se utilizará la vajilla de gala, blanca con bordes en azul y oro, que se encargó a Santa Clara a principios del Reinado de Don Juan Carlos. La cristalería moderna de Bacará, que también lleva un borde de oro, y las cuberterías de Alfonso XII y Alfonso XIII, completarán el servicio de esta mesa. Para los demás invitados, se han alquilado mantelerías, iguales que las del Palacio Real, así como una cubertería, una cristalería y una vajilla.

También están previstos 500 uniformes para los camareros que sirvan el banquete y se han habilitado ocho cocinas y botiquines. En el Palacio Real también están previstas habitaciones privadas para que doña Letizia se vista de novia y, desde allí, salga hacia la catedral.

Tapices históricos

Los cerca de ochenta tapices históricos de las colecciones reales serán los verdaderos protagonistas de la decoración en la boda. Así lo afirmaron ayer fuentes de Patrimonio Nacional, según las cuales, jamás se podrá ver en una exposición tantos paños juntos por problemas de espacio. Ni siquiera, dijeron, en el futuro Museo de Tapices.

Estos tapices de los siglos XVI al XVIII, que normalmente se conservan en los almacenes del Palacio Real y algunos de los cuales sólo se han expuesto una o dos veces, han sido testigos de grandes celebraciones de la historia y el 22 de mayo engalanarán La Almudena y el Patio del Príncipe.