Un millón doscientas mil plantas de flores de diversas
especies y en tonalidades blancas, rosas y amarillas adornarán
las calles de Madrid el día de la boda del Príncipe
Felipe, recreándose la jardinería clásica
del siglo XVIII en uno de los ejes más emblemáticos
de la capital, el paseo del Prado.
La concejala de Estudios y Programas, Ana Román; el
director gerente de Patrimonio Verde, Federico Sepúlveda;
y las paisajistas Belén Arroyo e Inés Urquijo,
explicaron ayer los adornos florales y la ornamentación
que llenará de color las calles de la ciudad el día
22 y, más concretamente, el paseo del Prado hasta su
desembocadura en el 'Bosque de los Ausentes', en la glorieta
de Atocha, homenaje del pueblo de Madrid a las víctimas
de los atentados del 11-M.
En la decoración habrá predominio de petunias,
geranios, lantanas, guineanas, rosas y los 17.000 claveles
enanos que ha donado la Embajada de los Países Bajos
para embellecer el paseo del Prado. Este eje emblemático
de la capital lucirá a semejanza de la jardinería
clásica del siglo XVIII, con especies perennes, podadas
en forma de esculturas vegetales y formando setos de boj y
parterres simétricos, que estarán adornados
en su parte central con especies blancas, amarillas y rosas.
El paseo culmina en la glorieta de Atocha, donde un bosque
de nueve metros de altura y 192 cipreses y olivos rodeados