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Martes, 18 de mayo de 2004
Brindis en Moncloa

José Luis Rodríguez Zapatero felicita a la pareja e 'inaugura' su nueva residencia con un almuerzo al que asistieron los ministros de su Gobierno y su mujer, poco proclive a apariciones públicas.


TOMÁS GARCÍA YEBRA REDACCIÓN/MADRID


DISTENDIDOS. El Príncipe de Asturias alude a Letizia Ortiz, mientras conversa con Zapatero y su esposa, Sonsoles Espinosa, a las puertas del Palacio de la Moncloa. / EFE

José Luis Rodríguez Zapatero alzó la copa de cava y dijo: «Que su felicidad sea el espejo de la felicidad de todos los españoles». Con este brindis, el presidente del Ejecutivo quiso transmitir al príncipe Felipe y a su prometida, Letizia Ortiz, el sentir del Gobierno y el suyo propio durante un almuerzo ofrecido por el Gobierno en el Palacio de la Moncloa.

Éste ha sido el último acto institucional de la real pareja antes de su boda el próximo sábado. En su escueta intervención, Zapatero recordó el poema 'Los justos', del escritor argentino Jorge Luis Borges. En sus versos, Borges considera justos a aquellos que «prefieren que los otros tengan razón». Zapatero también se refirió a Borges para recordar que «sólo aman los que comparten».

El Príncipe habló de la «ilusión» por su boda, pero no olvidó la trascendencia política e institucional que representa su enlace con Letizia Ortiz. «El comportamiento de los futuros Príncipes de Asturias será el de permanente servicio a los españoles», resaltó el Heredero de la Corona.

Con este acto, la pareja real cierra una apretada agenda de agradecimientos a diferentes administraciones públicas implicadas en la organización de su boda.

Primero se reunieron con el ayuntamiento madrileño, más tarde con la comunidad y ayer con el Ejecutivo, encuentro al que asistieron todos los ministros excepto el de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, por hallarse en Bruselas.

Tampoco estuvieron presentes las esposas de los ministros ni los maridos de las ministras. La única consorte que compartió mesa y mantel con los invitados reales fue Sonsoles Espinosa, esposa del presidente del Gobierno.

En el almuerzo degustaron 'pañuelitos' de bogavante con salsa de carabineros, solomillo de buey al queso picón de Tresviso y, de postre, espuma de chocolate. Para beber, vino albariño para el primer plato (Terras Gaudas) y Rioja para el segundo (Imperial gran reserva del 95).

Tonos vainilla

Zapatero y su esposa recibieron al Heredero y a su prometida en la escalinata del Palacio de la Moncloa. Letizia Ortiz iba vestida con un traje de chaqueta cruzada, en tonos vainilla, y falda rematada con volantes tipo charlestón. La mujer de Zapatero lucía un sencillo vestido en tonos coral, abotonado en uno de los lados.

Tras los saludos y el posado para los fotógrafos, la pareja y los anfitriones se dirigieron al Salón de Columnas y Tapices, donde tendría lugar el almuerzo. Letizia no volverá a aparecer en público hasta el día de la boda. La iluminación nupcial ya está en las calles. Desde anoche, los edificios y monumentos más emblemáticos de la capital española gozan de una luz especial que se proyecta desde focos de colores. La Cibeles, Neptuno o el Museo del Prado son sólo algunos ejemplos de los lugares que han salido beneficiados por el alcance decorativo del diseño. Por otro lado, Alberto Ruiz Gallardón ha dictado un bando para pedir a los ciudadanos madrileños que salgan a la calle y se vuelquen con la Familia Real.