
Sábado, 22 de mayo de 2004
Madrid,
la gran capital de la realeza
Representantes de cuarenta casas reales y una treintena de altos
mandatarios nutren la lista de los 1.400 invitados al enlace
LETICIA ÁLVAREZ/ENVIADA ESPECIAL. MADRID
La Familia Real española reúne, con
motivo de la boda de su Heredero, a cuarenta casas reales de
todo el mundo. Nunca volverán a verse juntas en Madrid
tantas cabezas coronadas o destronadas. Representantes de las
monarquías del Reino Unido, Jordania, Dinamarca y Suecia
comparten hoy mesa y mantel con otras menos conocidas para el
gran público, como las de Lesotho, Baden, Baviera o Tailandia.
Si a algunas de estas dinastías les ponemos nombres,
las paredes de la catedral de la Almudena albergarán
a Carlos de Inglaterra, a la reina viuda Noor, a la reina
Margarita o a las princesas Victoria y Magdalena de Suecia,
acompañadas de sus padres los reyes Carlos Gustavo
y Silvia, entre otros.
La casa real de Noruega también asistirá. El
príncipe heredero, Haakon, y su esposa, Mette-Marit,
ya llegaron a Madrid durante la tarde del jueves. Sin embargo,
el rey Harald será ausencia debido a su delicado estado
de salud.
Si los noruegos han sido madrugadores, más aún
el heredero de Japón, Naruhito, quien fue el primero
en aterrizar en Barajas, también el jueves, pero por
la mañana. Pese a su estrecha relación con la
Casa del Rey, su esposa, Masako, ha vuelto a quedarse en su
país, donde se recupera de una depresión.
Quienes no están en Madrid son la reina Isabel de
Inglaterra, y el rey Simeón de Bulgaria, de viaje oficial
en Ucrania, en su calidad de primer ministro. En su lugar
sí lo hará su familia, encabezada por el príncipe
heredero Kardam, junto a sus hermanos Kiril y Kubrat, así
como sus respectivas esposas, Mirian Hungría, Rosario
Nadal y Carla Royo-Villanova.
En el último momento ha tenido que cancelar su visita
a Madrid el rey Mohamed VI de Marruecos por haber sido convocado
a una cumbre urgente de la Liga Árabe.
Entre los que ya han enviado su regalo a los contrayentes
y han confirmado su presencia figuran, además, el príncipe
Alberto de Mónaco, la ex emperatriz Farah Diba y Sofía
de Habsburgo. En la larga nómina real, no podía
faltar la casa de Orange-Nassau, encabezada por la reina Beatriz
de Holanda, quien asiste junto a su hijo Guillermo y Máxima
Zorreguieta.
La dinastía belga participa al completo al igual que
la Familia Real griega -el Rey, su esposa, sus hijos y la
princesa Irene, hermana de doña Sofía-, mientras
los Grandes Duques de Luxemburgo, Enrique y María Teresa,
acuden acompañados de su hijo mayor, el príncipe
Guillermo.
Pero no sólo de realeza se nutre la boda. Al repasar
la lista de los 1.400 invitados previstos figuran una treintena
de jefes de Estado y de Gobierno. La mayoría de los
mandatarios de los países iberoamericanos han confirmado
su deseo de ser testigos de la boda de don Felipe como él
lo fue de sus respectivas investiduras. Sin embargo, algunos
de ellos no pueden cumplir con su cita en Madrid. Es el caso
del argentino Kischner, quien en su lugar ha enviado al embajador
de Argentina en España.
Por motivos de seguridad hasta el mismo momento en que comience
la boda no podrá saberse si otros líderes políticos
aceptaron la invitación. George Bush, por ejemplo,
la ha declinado a favor de uno de sus embajadores.
La búsqueda de alojamiento para todas estas personalidades
ha sido uno de los principales problemas planteados a los
responsables del protocolo.
La vigilancia de los edificios y los servicios que en ellos
puedan encontrar los huéspedes ha movido a la Casa
del Rey a elegir cuatro establecimientos: Ritz, Palace, Villa
Magna y Santo Mauro. Estos complejos turísticos forman
parte de la quincena de hoteles más lujosos y caros
de la ciudad, cuya minuta corre a cargo de los invitados.
Pero también resulta difícil trasladar a tantas
personalidades por las calles de Madrid. Conscientes de la
oportunidad publicitaria, las principales compañías
de automóviles han cedido más de doscientos
turismos de alto nivel para cubrir las necesidades de transporte
de los invitados.
Ésta es la forma de colaboración del sector,
que en algunos casos ha desplazado los vehículos cedidos
desde sus sedes matrices, principalmente desde Alemania. Los
automóviles están a disposición del Parque
Móvil del Estado, el encargado de hacer la distribución
en función de la necesidades de transportes de los
1.400 invitados a los actos del enlace.
El mayor préstamo lo realiza el grupo Volkswagen,
que cede berlinas y monovolúmenes de sus principales
marcas. El segundo en importancia corre a cargo de Peugeot.
También la empresa Alsa ha puesto a disposición
de la Familia Real buena parte de sus autocares. Como ya sucedió
con las bodas de las Infantas, la flota asturianos traslada
hoy a decenas de invitados.
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