
Domingo, 2 de noviembre de 2003
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| SUCESOR. El Príncipe
ha pasado buena parte de su vida preparándose para
ser rey de España/E. C. |
Nacido
para reinar
La vida del Príncipe de Asturias se ha caracterizado
por una intensa formación orientada a afrontar en las
mejores condiciones su futuro como Rey de España
JULIO ARRIETA/MADRID
Un niño de siete años muy serio vestido de traje.
La imagen es inevitable en toda galería de fotos que
intente reflejar la vida de Felipe Juan Pablo Alfonso de la
Santísima Trinidad y Todos los Santos de Borbón
y Grecia, nombre completo del Príncipe de Asturias. Cuando
se tomó aquella instantánea, el día de
la proclamación de su padre Juan Carlos I como Rey de
España, el 22 de noviembre de 1975, aquel niño
tímido y encorbatado todavía no había recibido
el título que ostenta ahora. Faltaban dos años,
y para los españoles de a pie no era más que el
hijo menor de los hasta entonces príncipes de España,
a pesar de la precedencia dinástica que ostentaba. Sin
embargo, aquel día Felipe comenzaba su larga carrera
como heredero de la corona del Reino de España.
Felipe de Borbón nació en la madrileña
clínica de Nuestra Señora de Loreto el 30 de
enero de 1968. Su vida hasta que fue proclamado Príncipe
de Asturias transcurrió en el relativo segundo plano
que ocupaba la Familia Real entre la etapa final del franquismo
y el nacimiento de la democracia. A partir del 1 de noviembre
de 1977, el ya Príncipe de Asturias, título
recuperado para él, comenzó a ser un personaje
conocido, sobre todo por su faceta de estudiante. El Príncipe
Felipe ha pasado buena parte de su vida preparándose
para ser Rey.
Cursó estudios de Preescolar, Educación General
Básica y Bachillerato Unificado Polivalente, como cualquier
niño, hasta 1984. En ese período también
pudo aprender de primera mano el oficio de Rey durante el
golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Esa noche, cuando
Tejero retenía pistola en mano a los representantes
de los ciudadanos españoles en el Congreso de los Diputados,
el Rey llamó a su hijo, entonces un niño, para
que le acompañara durante la solución de la
intentona golpista. Ese mismo año presidió su
primer acto oficial, con lectura de discurso incluida, durante
la entrega de los primeros premios Príncipe de Asturias,
un acto que ya ha repetido en 23 ocasiones con la edición
celebrada el mes pasado.
Un estudiante más
Finalizado el BUP, Felipe estudió un curso que ya
apuntaba que su formación no iba a ser un mero trámite.
El Príncipe vivió el equivalente al COU en inglés,
en un colegio canadiense, el Lakefield College School, donde
permaneció un año y en el que tuvo que compartir
habitación con otro estudiante, como uno más.
Después llegó la formación militar. Nada
menos que tres años dedicados a estudiar en la Academia
General Militar de Zaragoza, en la Escuela Naval Militar de
Marín y en la Academia General del Aire de San Javier,
recibiendo en 1989 los despachos de Teniente de Infantería,
Alférez de Navío y Teniente del Arma de Aviación.
Tres años antes, al cumplir la mayoría de edad,
el Príncipe ya había jurado ante las Cortes
su fidelidad a la Constitución y al Rey, y asumido
la plenitud de su papel institucional como sucesor a la Corona.
El acontecimiento, entre otras cosas, contribuyó a
engrosar su ya de por sí apretada agenda de actividades,
que empezó a incluir visitas de Estado.
Deportista
Precisamente, en 1987 el Príncipe Felipe realizó
su viaje de prácticas como guardamarina en el buque
escuela de la Armada Juan Sebastián Elcano. Durante
la travesía, el futuro rey fue recibido por los presidentes
de la República Argentina, Brasil, Estados Unidos,
República Dominicana y Uruguay. Entre curso y curso,
el Príncipe daba rienda suelta a su conocida faceta
de deportista. Su imagen a bordo de un velero o calzando unos
esquíes se ha convertido en un lugar común,
y todos recuerdan su participación como abanderado
del equipo nacional durante el desfile de inauguración
de los Juegos Olímpicos de Barcelona, en 1992.
El Príncipe regresó a las aulas en la Universidad
Autónoma de Madrid, donde se licenció en Derecho
y, además, cursó varias asignaturas del área
de Economía. Para rematar su formación, obtuvo
un Master en Relaciones Internacionales en la Universidad
estadounidense de Georgetown. No es un secreto que la política
internacional se encuentra entre las preferencias de Don Felipe.
Él mismo selecciona los actos a los que asiste en un
programa que, como poco, se podría calificar de 'abultado'.
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