
Jueves, 19 de febrero de 2004
Don
Felipe lucirá un uniforme como el del Rey en las bodas
de las infantas
Será el traje de etiqueta del Ejército de Tierra,
sobre el que llevará el Toisón de Oro y el emblema
de Infantería la pareja irá en Rolls descubierto
al Palacio Real, escoltada por lanceros
EMILIO OLIVA/EFE. MADRID
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| CON SU MADRINA.
El día de la boda de doña Cristina, el Príncipe
vistió el uniforme de etiqueta del Ejército
de Tierra, pero con categoría de capitán
y una banda que no es la de San Hermenegildo. / EFE |
Pertegaz vestirá a Letizia Ortiz y el Príncipe
llevará uniforme militar el día de su boda. La
Casa Real lo confirmó ayer, casi dos semanas después
de anunciar el 'secreto mejor guardado' de la novia. El de Don
Felipe, comandante de los ejércitos de Tierra y del Aire
y capitán de corbeta de la Armada, será el uniforme
de etiqueta del Ejército de Tierra, el más veterano
de los tres que integran las Fuerzas Armadas. Sobre él,
el emblema de Infantería, el Toisón de Oro, la
ancestral orden de la que el Rey es Gran Maestre, y, previsiblemente,
la banda de la Orden de San Hermenegildo.
Ese uniforme está destinado únicamente a actos
sociales, no castrenses. Es idéntico al que llevó
el Rey en las bodas de las infantas y muy similar al que ya
utilizó Don Felipe en ambos acontecimientos, pero de
mayor categoría y con una banda distinta. De color
azul marino, se compone de una guerrera de largo normal y
un pantalón recorrido a lo largo por un galón
negro. Don Felipe llevarán en el cuello de la guerrera,
que es cerrado, los dos fusiles cruzados y el cornetín
que integran el emblema de Infantería
El Heredero de la Corona partirá desde el Palacio
Real poco antes de las once de la mañana del 22 de
mayo. Cruzará la plaza de la Armería acompañado
por la Reina, su madrina de boda, para dirigirse a la Catedral
de Nuestra Señora de la Almudena, el mismo recorrido
que, algo más tarde, hará doña Letizia,
según confirmó un portavoz de la Casa del Rey.
Esta misma fuente no pudo detallar el lugar en el que se
vestirá Letizia Ortiz, aunque se barajan tres posibilidades:
el palacio en donde se encuentra el cercano Centro de Estudios
Constitucionales, la también próxima Capitanía
General de Madrid, o el propio Palacio Real.
Tras la ceremonia religiosa, los ya Príncipes de Asturias
se dirigirán a depositar el ramo de novia ante la imagen
de Nuestra Señora de Atocha, una virgen a la que la
Corona española ha dedicado su devoción desde
Alfonso VI, en el siglo XI. De hecho, los Reyes presentaron
ante esta imagen religiosa a sus tres hijos al poco tiempo
de nacer.
Itinerario por decidir
Para ese recorrido entre ambos templos muy posiblemente emplearán
el Rolls Royce descapotable reservado para el protocolo de
Estado que ya utilizó en Barcelona la infanta Cristina
en su enlace con don Iñaki Urdangarín. Según
fuentes de Zarzuela, una carroza haría muy lento el
paseo.
El definitivo itinerario de la pareja, escoltada por lanceros
y coraceros a caballo y motoristas de la Guardia Real, no
se decidirá hasta el último momento. Por ahora
se barajan varios recorridos alternativos, pero por motivos
de seguridad se desea evitar las calles estrechas y seguir
prácticamente el mismo trayecto para la ida y para
la vuelta, incluyendo posiblemente lugares como las plazas
de España, de la Cibeles y de Atocha.
El aperitivo y las fotos
Mientras se realiza este recorrido y la ofrenda ante la Virgen,
los invitados a la boda se dirigirán a pie desde la
Catedral de la Almudena hasta el Palacio Real, en donde estará
formada una compañía de honores de la Guardia
Real en uniforme de gala.
Los invitados serán recibidos por los Reyes y los
padres de Letizia, Jesús Ortiz y Paloma Rocasolano,
que les acompañarán en un aperitivo que se servirá
en varios de los salones principales del primer piso del Palacio
Real, como podrían ser el patio de Columnas o el del
Trono.
Tras el regreso del nuevo matrimonio y después de
cumplir con las obligadas fotografías de familia y
protocolarias, los contrayentes presidirán el banquete
que sentará a los invitados alrededor de las mesas
dispuestas en el amplio Patio del Príncipe y en las
galerías que dan a éste en el primer piso, que
estará cubierto para la ocasión por un gran
toldo situado en la zona superior.
La Casa del Rey ha comenzado en estos días a enviar
las invitaciones que, básicamente, seguirán
unas normas de selección semejantes a las de las bodas
de las infantas. A los invitados de cerca de cuarenta Casas
Reales, autoridades e instituciones del Estado y representantes
de la sociedad civil se habrán de añadir en
esta ocasión los jefes de Estado de los países
visitados oficialmente por don Felipe, hasta completar una
lista que se desea no supere las 1.400 personas.
En un principio se barajó que podrían ser 3.000
los invitados, pero la pareja ha preferido seleccionar al
máximo sus compromisos. |