© El Comercio Digital, Servicios en la Red S.L.
C/ Diario El Comercio 1 - 33207 Gijón (España) - UE
Visitanos... Visitanos...

Sábado, 15 de mayo de 2004

MÀRIUS CAROL, PERIODISTA
"El Príncipe Felipe es más frío y distante que su padre, el Rey"

Màrius Carol analiza cuál será el papel del Heredero de la Corona en su último libro: 'Condición de Príncipe'


I. ESTEBAN

Marius Carol es un experto en la Corona española/ VICENS GIMÉNEZ
Diez años como periodista especializado en la Casa Real le han dado a Màrius Carol un profundo conocimiento de la monarquía, de sus funciones y de las personas que la componen. A una semana de la boda real, Carol ha tratado de sondear el papel que debería asumir el heredero en su libro 'Condición de príncipe. Una hoja de ruta para el futuro Felipe IV' (Planeta).

-El Rey ganó muchos adeptos por su intervención en la Transición y en el 23-F. ¿Se convertirán todos los 'juancarlistas' en 'felipistas'?

-Sabino Fernández Campo, ex jefe de la Casa Real, decía que el papel del Príncipe debía ser el de gestionar la normalidad. Pero hemos entrado en el siglo XXI con unas tensiones impensables a finales del XX. Acabamos de ver a toda la Familia Real al lado de la población en el 11-M. Esa imagen del Príncipe, su prometida y las infantas manifestándose con una pancarta por las calles de Madrid, junto a políticos, sindicalistas y gente corriente, es algo inédito en la historia de lo Corona y dice mucho de su actual anclaje en la sociedad.

-En su libro dice que la simpatía del Rey le ha acercado a muchas personas. ¿Cómo es don Felipe?

-Más distante y frío. Es muy agradable hablar con él, pero no tiene esa cosa de su padre, que te sabe abrazar o darte una palmada. La boda con Letizia le puede venir bien, porque es una mujer que ha estado en el mundo, que no ha vivido dentro del celofán de La Zarzuela.

-¿Se ha podido sentir solo o aislado?

-Cuenta la Reina que, en una ocasión, un amigo del Príncipe organizaba una fiesta de cumpleaños. A él no le invitaron. Doña Sofía llamó protestando a la casa del niño, porque su hijo se había llevado un disgusto. «Claro, señora, me tiene que disculpar -le contestaron-, pero es que es un lío invitar a un príncipe». Es posible que haber nacido ya como heredero, al contrario que su padre, que vivió su infancia en el exilio, le haya dado un cierto hermetismo a su carácter.

-¿Qué opina de la polémica sobre si su esposa debería ser o no de sangre real?

-¿Pero, hombre, si ya todos los álbumes de princesas están sin cromos! Fíjate con quiénes se han casado los príncipes herederos. Todos han buscado profesionales de las que estuvieran enamorados.

-Hay gente que todavía usa el término 'plebeyo'.

-La Constitución no habla de súbditos, sino de ciudadanos, y dice que la soberanía reside en el pueblo. Utilizar según qué palabras, como plebeyo, resulta muy rancio. Hay expertos en realezas que están anclados en el siglo XIX.

-¿Cree que la prensa rosa respetará tanto a la nueva pareja como lo ha hecho con los Reyes?

-La prensa rosa puede ser tan aceptable como cualquier otra. Pero hay gente que se está colando en el oficio y que no sabe ni entiende la ética de la profesión. Lo que yo pediría es respeto.

-¿No hay nada que mejoraría de la Corona?

-Hay que cambiar la prevalencia del varón sobre la mujer, como ya ha anunciado Zapatero. Y se necesita más transparencia en algunos temas. Yo sé lo que cobran casi todos los príncipes herederos de Europa. La corona británica publica sus gastos al céntimo. Yo no sé lo que cobra hoy el Príncipe. Cuantas más cosas sepamos de la institución, mejor.