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Lunes, 1 de diciembre de 2003


Un armario con clase
Letizia Ortiz deberá adaptar su vestuario a su nueva situación y conocer qué ropa es apropiada para los distintos actos públicos



TOMÁS GARCÍA YEBRA/MADRID



La prometida del Príncipe de Asturias, Letizia Ortiz, está preparando el fondo de armario de cara a sus futuros compromisos institucionales. Días después de la ceremonia de petición de mano se la pudo ver en una tienda de la calle Serrano, donde adquirió chaquetas, blusas, pantalones y complementos por valor de unos 12.000 euros (alrededor de dos millones de las antiguas pesetas). Letizia Ortiz no compró ninguna falda. Dice que no le sientan bien.

La futura esposa del Príncipe «debe de ser austera, como lo es la actual Reina, pero esto no impide que disponga de un mínimo para afrontar su nueva vida», manifestó el experto en protocolo y diplomado en relaciones institucionales Manuel Palacio.

Este mínimo se divide en cuatro apartados: vestuario formal, semi informal, 'sport' y etiqueta. La indumentaria formal se compone de trajes de chaqueta y vestidos tipo cóctel (de una o dos piezas). «Los trajes de chaqueta (en seda, satén, terciopelo o 'lana poca pesada') se deben de llevar con medias finas y tienen que quedar a la altura de la rodilla, o bien dos o tres dedos por debajo», afirma Palacio, para quien doña Sofía -amante de la seda y el satén- es un buen ejemplo de cómo lucir un traje de chaqueta. «Los zapatos -de medio tacón- irán a juego y el bolso será pequeño, tipo cartera», precisa Palacio. Los viajes oficiales o la visita a un museo son ocasiones idóneas para elegir este tipo de indumentaria.

«Hay que tener cuidado con los complementos», advierte este experto, pues «el abigarramiento es incompatible con la elegancia». Un traje de chaqueta «lo puedes realzar con un collar de perlas, o con un pañuelo, o con una flor, pero si te lo colocas todo a la vez el efecto que provocas es negativo». Este tipo de ropa, que se utiliza por las mañanas o por las tardes, se acompaña con «fragancias suaves y frescas», mientras que la noche «admite perfumes más intensos».

Palacio hace hincapié en que no importa repetir indumentaria de cuando en cuando. «La Reina ha repetido el mismo traje de chaqueta y no pasa nada; no digo al día siguiente, pero sí a los dos o tres meses, lo que constituye un ejemplo para todos los ciudadanos».

La etiqueta

En las cenas de gala, Letizia Ortiz deberá llevar un traje largo. Éste exige medias y cubrir por completo la pierna. «Lo ideal para estos actos solemnes son vestidos de colores cálidos, pero no estridentes, como los turquesa, verde agua, rosas palo o la variadísima gama azules». Las damas, vestido largo; los caballeros, frac. «El frac es la etiqueta más estricta y se acompaña con las condecoraciones que posee el dueño», subrayó este diplomado en relaciones institucionales.

En la boda del Príncipe de Asturias, las damas irán de corto (no de largo, reservado para las ceremonias nocturnas) y los caballeros de uniforme de gala (realeza, militares y algunos aristócratas) o chaqué. «Se verán muchas pamelas y mantillas, como vimos en las bodas de las infantas, y también veremos algunos invitados de otras culturas con sus trajes típicos que enriquecerán la ceremonia». A juicio de Palacio, «las señoras deben evitar el color blanco, por ser el color del traje de la novia, y ¿ojo con el rojo!, que sólo queda bien en las damas de buen porte».

Palacio recuerda que en la boda de la infanta Cristina, el príncipe Carlos de Inglaterra llevaba un chaqué de color gris que fue mal visto por un sector de la sociedad española. «Se equivocaron quienes le criticaron. Iba impecable. El chaqué gris es de mañana y de tarde, mientras que el oscuro se reserva exclusivamente para la noche. El problema es que en España no estamos acostumbrados a este matiz».

Para completar su vestuario, Letiza Ortiz deberá alternar las prendas semi informales con las de 'sport'. La vestimenta semi informal se suele utilizar, por ejemplo, en los momentos más distendidos de los viajes oficiales. «En estas ocasiones se pueden llevar prendas cómodas, pero sin caer en las de 'sport'», subrayó Palacio. Los trajes sastre -algo más entallados que los de chaqueta- constituyen el prototipo de este tipo de indumentaria. La ropa de 'sport' -donde el vaquero es el rey- «sólo es admisible durante los fines de semana o para alternar con los amigos más íntimos», señala.

En opinión de Palacio, Letizia Ortiz debe cultivar la sencillez, la sobriedad y manifestarse con naturalidad. «Son cualidades que se aprenden; un gesto o una sonrisa armoniosa requieren tiempo, a veces años».