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Sábado, 29 de mayo de 2004

La Almudena no celebrará más bodas pese al aluvión de peticiones


MARÍA I. SERRANO/MADRID


La catedral de La Almudena vuelve a la normalidad, a sus cultos y sus oficios diarios, tras el enlace de los Príncipes de Asturias. «Han sido días muy emotivos y muy intensos. Hemos trabajado duro, en colaboración con muchas y diversas instituciones, pero ha merecido la pena porque todo ha salido redondo». Lo dice el canónigo encargado del templo catedralicio, Jesús Junquera, que reconoce que se han producido numerosas peticiones de parejas que quieren casarse en este templo. «Nos llamaban mucho más las semanas y los días previos al 22 de mayo. Fue espectacular. Justo después del enlace de don Felipe y doña Letizia también ha habido peticiones para casamientos, pero no tantos. Ya veremos lo que ocurre a partir de ahora», añade.

Desde luego, lo que está claro es que no hay costumbre de celebrar matrimonios en el altar mayor de la catedral. Tampoco en el que acoge la imagen de la Virgen de la Almudena, a la izquierda del mayor. Nunca se ha hecho y, en principio, no parece que nada vaya a cambiar.

«Para bodas y bautizos se utiliza siempre la cripta. Y así seguirá siendo. Dentro de la catedral sólo se ofician los actos y los sacramentos que preside el cardenal Rouco Varela», añade Jesús Junquera. Aún así, las peticiones para casarse en esa cripta también han aumentado. Si en 2003 se celebraron 120 bodas, este año podría finalizar con 135 ó 140.

En algunos momentos sí se ha barajado la posibilidad de abrir las puertas de la catedral para oficiar otros enlaces, pero los responsables del templo han visto, casi siempre, más inconvenientes que ventajas. Por ejemplo, el hecho de que la catedral sea un lugar de paso para turistas haría coincidir tales visitas con las bodas y eso se considera inoportuno y molesto para los contrayentes.

El primer enlace que tuvo lugar en La Almudena después del de don Felipe y doña Letizia fue en la cripta e inmediatamente después de la Boda Real: ocurrió el mismo sábado, a las seis de la tarde. No hubo mayores problemas y, todavía con las máximas medidas de seguridad en la zona, la ceremonia se llevó a cabo de la forma prevista.

Hay más previstos para los próximos días. En realidad, y según comenta el canónigo, se celebran una media de tres bodas cada fin de semana, siempre en la cripta, nunca en la catedral.