
Viernes, 7 de noviembre de 2003
«¿Sofi,
cógelo!»
El 12 de septiembre de 1961, Don Juan Carlos lanzó
al aire una cajita con un anillo de oro, rubíes y diamantes,
y la Reina le dijo 'sí' sorprendida y emocionada
POR/ROSETA L. DEL VALLE
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| COMPROMISO. Las
Familias Reales de Grecia y España se reunieron
en Lausana en 1961 para la pedida de la Doña Sofía.
/ E. C. |
Nunca me djjo eso de «¿quieres casarte conmigo?»,
confiesa Doña Sofía recordando aquel 12 de septiembre
de 1961 en Lausana (Suiza), en la residencia de la Reina Victoria
Eugenia. «Después de hablar con mi padre me gritó:
«¿Sofi, cógelo!». Y me tiró
por el aire un paquetito, una cajita. Dentro había un
anillo con dos rubíes redondos y una barrita de diamantes.
Yo, en ese momento, no le regalé nada. No me lo esparaba
y no tenía nada preparado. Después me dijo: «Nos
casamos, ¿eh?». Obviamente, la respuesta de Doña
Sofía fue un 'sí', con dosis iguales de estupor
y de emoción.
Las Familias Reales de España y Grecia se habían
reunido aquella tarde de septiembre para almorzar. Fue a los
postres cuando el entonces Príncipe de Asturias se
acercó al Rey Pablo y sencillamente le pidió
la mano de su hija mayor. El Monarca griego estrechó
a Don Juan Carlos en un fuerte abrazo, a modo de respuesta.
Entretanto, Doña Victoria Eugenia no podía contener
la emoción. Fue entoces cuando pronunció sus
premonitorias palabras: «Sofía será una
Reina de España perfecta».
'Juanito', acompañante
La Reina recuerda de forma entrañable cómo
y dónde empezó todo: «fue en la boda del
Duque de Kent donde, por una vez, el protocolo hizo bien las
cosas, pues me asignó a 'Juanito' como caballero acompañante».
Don Juan Carlos, por su parte, rememora incluso el primer
encuentro con la que sería su esposa, siete años
antes de que iniciaran su noviazgo. Fue en julio de 1958,
en una boda en el castillo de Althausen, Allí hizo
esta confesión a su círculo de amigos: «Ah,
la Princesa Sofía de Grecia. Ella me ha hechizado...».
Así de sencillos y familiares son los Reyes y así
fue su petición, lejos de la expectación y el
protocolo de las ceremonias de ahora.
Habría que esperar a 1994 para que se produjera un
nuevo anuncio de compromiso en la Familia Real. Fue el 27
de noviembre cuando la primogénita de los Reyes se
convirtió en la prometida de Don Jaime de Marichalar
Sáenz de Tejada, en una acto familiar celebrado en
el Palacio de la Zarzazula. La Infanta Doña Elena y
el cuarto de los seis hijos del Conde de Ripalda y Concepción
Saénz de Tejada se conocieron en París en 1987
y mantuvieron en «secreto» su relación.
Aquel día fue todo un acontecimiento: la primera petición
de mano en La Zarzuela, las primeras imágenes del prometido,
el primer anuncio de boda de un hijo de los Reyes.
En la misma línea se desarrolló la de Doña
Cristina con Iñaki Urdangarín. Fue dos años
y medio más tarde, el 3 de mayo de 1997. Si a la de
Doña Elena se acreditaron cerca de 130 periodistas,
otros tantos habrían de ser testigos de pedida de Doña
Cristina. |