
Viernes, 14 de noviembre de 2003
La
vinculación de Letizia Ortiz podría llevar a Ribadesella
la residencia real
Una casona tradicional en lugar de un palacio parece ser la
preferencia de la pareja, según círculos cercanos
L. A. R./GIJÓN
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| RIBADESELLA. Palacetes
y casonas nobiliarias trazan la costa riosellana, donde
podrían veranear los Príncipes. / E. C.
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Una residencia más sencilla y preferiblemente en la costa.
Estas podían ser las preferencias de don Felipe y Letizia
Ortiz a la hora de elegir una casa de verano en Asturias. Fuentes
próximas a los novios aseguran que la pareja ha dado
constantes muestras de sencillez y «quieren seguir con
ese comportamiento, incluso, después de casados».
Las mismas fuentes van más allá y consideran
el Oriente, en concreto la localidad de Ribadesella, como
una de las opciones favoritas de la pareja. Desde el punto
de vista de Letizia Ortiz la decisión tendría
una justificación clara y una vez más pondría
de relieve los estrechos vínculos que mantiene con
su familia.
Sus abuelos paternos se trasladaron desde su jubilación
a Sardeu, un pueblo riosellano. José Luis Ortiz y Menchu
Álvarez del Valle rehabilitaron allí una casa
y hoy viven en un rincón apartado del Oviedo en el
que la voz de la locutora de radio se hizo tan popular.
En esa casa, la futura Princesa de Asturias pasó largas
temporadas. Días de descanso y ávidas lecturas
en los que, aparcado en Madrid el estrés del periodismo,
se reuniría con sus abuelos y hermanas, Telma y Erica.
Hay además otra razón. Letizia Ortiz perdió
a su tía y madrina Cristina hace tan sólo dos
años. Ambas estaban muy unidas y Letizia aprovechaba
cada oportunidad para viajar a Asturias y estar junto a ella
en Sardeu. Ahora además allí tiene a su tía
Henar, quien regenta una tienda de decoración en Cangas
de Onís, donde es muy popular.
En Ribadesella también se recuerdan con especial cariño
las visitas de don Felipe. Una de las más sonadas tuvo
lugar con ocasión del rodaje de un capítulo
de la serie televisiva 'La España salvaje'. Pero, además,
el Príncipe tiene amistades en la villa, miembros de
conocidas familias que veranean en la costa y viven en Madrid
el resto del año.
Precisamente uno de los palacetes y casonas edificados frente
a la primera línea de playa podría convertirse
en residencia de los futuros reyes, según afirmaciones
no oficiales.
Para la pareja parece ser una de las preferencias, si bien
los gustos deben someterse a una serie de condicionantes.
La seguridad es el más importante y junto a la playa
lograr todas las garantías no resultará fácil.
Lo que parece claro es que la residencia tendrá que
estar situada en una zona cercana a la costa. Tanto Letizia
Ortiz como don Felipe son grandes amantes de la playa y el
mar. De hecho, todos los veranos del Príncipe de Asturias
transcurrieron en el Palacio Marivent, de Palma de Mallorca,
donde la vida de la Familia Real gira en torno a la vela y
otros deportes náuticos.
Compaginar preferencias con los estrictos requisitos que
exige una residencia de tan alto rango complica la búsqueda.
El Principado ha consultado sobre el asunto y su portavoz
Ana Rosa Migoya dejó constancia del interés
del Gobierno regional por encontrar esa casa real. «Estaríamos
encantados», manifestó.
El Palacio de Selgas, en Cudillero, suena con fuerza entre
las posibles. Está situado cerca de la costa y constituye
un conjunto arquitectónico incomparable, aunque los
estatutos de la Fundación Selgas-Fagalde impiden convertirlo
en una residencia privada.
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