Jueves, 3 de julio de 2008
CONCIERTO
Los amos de la pista
La legendaria banda americana The B-52's aterriza en España con dos únicos conciertos en Barcelona y Madrid
JOSÉ CEZÓN
Son paisanos del grupo REM, aunque ellos irrumpieron mucho primero en la ciudad universitaria de Athens (Georgia). La mítica banda estadounidense The B-52´s, que nació con el punk y la new-wave, aterriza la próxima semana en España, con dos fechas únicas en Barcelona (9 de julio, Poble Espanyol, B-estival) y en Madrid (10 de julio, La Riviera ), y en lo que será la gira de presentación mundial de su nuevo trabajo oficial ‘Funplex', tras dieciséis años sin disco de estudio. Los conciertos de la promotora More Live (ambos a las 21.30 horas) tendrán como teloneros al grupo Brenda.
Si el nacimiento de este grupo fue un soplo de aire fresco en unos Estados Unidos aletargados con tanto dinosaurio suelto, no es menos admirable que tres décadas después sigan manteniendo la eficacia compositiva y un estilo festivo e imperecedero.
The B-52´s pertenece al exclusivo club de los visionarios y uno de los primeros grupos que entendió que el rock y el dance podían ser excelentes compañeros de juerga y alcoba. Nacieron ya modernos y dispuestos a no pasar desapercibidos, y consiguieron perpetuarse pegando la oreja a las nuevas corrientes imperantes, mientras muchos de sus coetáneos se iban descolgando del pelotón por no actualizar los apuntes.
El grupo llegó a la escena de la nueva ola americana decidido a triunfar con un estilo fresquísimo, excitante e inconfundible. Un cóctel sonoro de punk-pop, rock americano, surf , dance, disco o lo que se terciara, interpretado con voces mixtas sexys y groovies. A ello se unió una estética futurista, con los archifamosos peinados de las fundadoras Cindy Wilson y Kate Pierson, que más tarde inmortalizaría la entrañable Marge Simpson. La banda se completaba con el cantante y teclista Fred Schnaider, el batería Keith Strickland y el guitarrista Ricky Wilson, hermano mayor de Cindy y que falleció en 1985.
Llama la atención el número de hits que atesora el grupo en tan sólo ocho discos de estudio. Canciones con más gancho que un derechazo de Tyson y pegadizas como el galipote, que provocan unas ganas irresistibles de bailar. Pero sería injusto reducir las condecoraciones de este quinteto, ahora doble pareja, a esos primeros temas clásicos como ‘Strobe light', '52 girls', ‘Private Idaho' o ‘Rock lobster', una canción que dicen que entusiasmó al mismísimo John Lennon. The B-52´s cultivó también una faceta más experimental, que ya se manifestó en el EP ‘Party mix', con remezclas propias para la pista de baile, y que tuvo su punto de inflexión en el disco ‘Mesopotamia' (1981), un álbum extraño, pero a la vez fascinante, producido por el cazatalentos David Byrne (en el disco hay mucho de los Talking Heads de madurez y multiculturales) y que cuentan que está grabado de forma defectuosa, aunque da lo mismo.
Desde ese trabajo en adelante, la banda incorporó la electrónica y la música disco como un elemento esencial en sus canciones, pero sonando siempre a The B-52´s. Y así concibieron álbumes bastante decentes como ‘Cosmic thing' o Good stuff' con canciones muy pisteras, aunque también editaron algún disco menor. A destacar también la famosa participación del grupo en la película Los Picapiedra (1994), donde interpretaron el tema principal de la banda sonora y aparecían cantando en un momento del film. Ya sea en la Edad de Piedra, ya sea en una sociedad futurista, The B-52´s se han ganado a pulso la inmortalidad por haber sido siempre los amos de la pista.