Miércoles, 5 de abril de 2006

CRÓNICAS DE CONCIERTOS

MC-5/Andrew Weatherall

(Parque del Piles, 1-12-06)

La noche se presentaba sugerente para los aficionados a la música sin prejuicios que, por fortuna, cada vez son más. Dos clásicos, uno del rock y otro de la electrónica, en un mismo espacio y con escaso margen. Lo mismo da guitarras que discos, lo importante es la emoción.

Un servidor cometió la equivocación -o la injusticia, según se mire- de volver a escuchar por la mañana el incendiario debut de MC-5, el directo y arrollador 'Kick Out The Jams', pura dinamita, millones de veces plagiado, nunca superado. Fue como llegar al concierto por una autopista y regresar a casa por una 'caleya'. El rock jamás morirá, pero hay determinados estilos que no se pueden practicar de 'vieyos'. Y la música de MC-5 es un ejemplo clarísimo. Así y todo, hubo fases del concierto realmente vibrantes ('Shakin'Street') y el público, entregadísimo desde el primer momento, se lo perdonaba todo a sus ídolos que se les veía comodísimos en el escenario. No hay público en el mundo como el del rock en Asturias. Entendido y caluroso, pone todo lo que está de su mano para que el artista tenga una buena noche.

El guitarrista Wayne Kramer sigue a un gran nivel. No se puede decir lo mismo del bajista Michael Davis, que se gasta demacre 'Keith Richards' y que no le salía la voz del cuerpo. El batera Thompson estuvo discreto, pero con menos revoluciones. Y los fichajes, parecen acertados. Manitoba 'Dictator' aporta poderío (grandioso en 'High School' y 'Call Me Animal'). El siniestro Pearson les rejuvenece y la portentosa Lisa 'Bellrays' atesora grandes facultades vocales, pero con ella ya no son MC-5; habría que hablar de otro rollo más blues o soul, pese a interpretar varias de las más famosas. Un concierto, en definitiva, de los que es obligado presenciar. Hubo muchísima gente.

Cambio de chip. El colectivo Eclectic Method ofreció un singular espectáculo a base de sincronizar música e imágenes. Bangles, Michael Jackson, Chemical, Beastie Boys, Gorillaz, breakbeat. Lo de la técnica vale más dejarlo pa prau. Eulogio se mostró divertido, entendiendo muy bien la noche.

Y, sinceramente, Weatherall ha tenido mejores noches. Su propuesta ecléctica adoleció de falta de continuidad. Como todo grande, se sacó algún que otro temazo. En la boite, música negra de kilates con el italiano Nick Recordkick, Félix Domínguez y G-Khan. Lo dicho, que larga vida al rock'n'dance.