© EL COMERCIO DIGITAL, Servicios en la
Red S.L.
C/ Diario El Comercio, 1
33207 Gijón (Asturias)
España, UE |
COMUNICACION Y HUMANIDADES
Revistas Science y Nature
Las letras de las ciencias
Rechazan el 95% de los textos que reciben, pero los artículos que incluyen las páginas de Nature y Science han reflejado los grandes avances científicos desde el siglo XIX
Rachel A. San Juan
Son dos de las revistas más antiguas del mundo, una británica y otra estadounidense; también son dos de las más prestigiosas y, con mucho, las que gozan de mayor prestigio en el ámbito científico. Su rigurosidad en la publicación de artículos les ha valido el reconocimiento de lectores y crítica. En sus páginas han aparecido algunos de los trabajos más importantes e innovadores de los últimos tiempos.
Nature vio la luz en el Reino Unido el 4 de noviembre de 1869 de la mano de la compañía Nature Publishing Group, subsidiaria de Macmillan Puiblishers y desde entonces se ha convertido en la principal cabecera de todo un grupo de comunicación.
Por su parte, Science, fundada en Nueva York por John Michaels con apoyo económico del inventor estadounidense Thomas Edison, al que posteriormente se sumó el de Alexander Graham Bell, salió por primera vez a la venta el 3 de julio de 1880, con doce páginas que recogían artículos tan dispares como la posible existencia de ferrocarriles impulsados por electricidad, las últimas observaciones de la Pléyade y consejos a los profesores de ciencias sobre la importancia de estudiar el cerebro de los animales. Inicialmente, la revista no tuvo mucho éxito y las malas ventas obligaron a su fundador a finalizar su proyecto empresarial en 1882. Pero un año más tarde, es adquirida por el entomólgo Samuel H. Scudder, alcanzando un mayor éxito. Sin embargo, dos años después vuelve a tener un traspié y no será hasta 1900, al pasar a ser el órgano de expresión oficial de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, cuando logre su mayor éxito comercial.
Desde sus orígenes, estas revistas han constituido un canal de comunicación solvente y eficaz para la familia científica, y han sido un vehículo idóneo para dar a conocer los avances más importantes en las distintas disciplinas científicas. En sus páginas han aparecido artículos tan importantes como ‘La genética de la mosca del vinagre’, de Thomas Hunt Morgan; artículos de Albert Einstein sobre la gravitación; ‘La nebulosa espiral’, de Edwin Hubble; ‘El descubrimiento de la estructura del ADN en doble hélice’, de James Watson y Francis Crak, y ‘El descubrimiento del primer planeta extrapolar 51 pegasi b’, de Mayor y Queloz, entre otros.
Ambos semanarios se publican íntegramente en inglés y tienen una extensa red de corresponsales y oficinas por todo el mundo. Science sale los jueves a los quioscos con una tirada de un millón de ejemplares para todo el mundo. Nature por su parte, se publica todos los miércoles.
Esta última extiende su presencia con oficinas en Londres, Nueva York, San Francisco, Washington D.C., Tokio, París, Munich y Basingstoke. Dispone también de una amplia red de corresponsales propios en la mayoría de países industrializados. La propia editorial de Nature tiene además en su haber varias revistas especializadas bajo el nombre de Nature tales como Nature Neuroscience, Nature Methods y Nature Structural and Molecular Biology.
Science, por su parte, ha ampliado recientemente sus oficinas y cuenta con presencia en América, África Asia y Europa. Sus delegaciones se dispersan por Boston, Toronto, San Diego, Washington, Londres, París, Berlín, Amsterdam, Tokio y Nueva Delhi.
La comercialización de estos semanarios, de momento, no llega a todos los países. En España, por ejemplo, solamente se pueden adquirir sus ejemplares mediante suscripción. Pero internet ha abierto su campo de divulgación y sus páginas son visitadas por científicos, investigadores y público general en busca de respuestas y conocimiento.
Lo esencial de estas revistas centenarias no radica únicamente en la divulgación escrupulosa de descubrimientos sorprendentes o en la publicación de análisis metódicos, su proeza radica en haber ‘popularizado’ un campo, a priori, tan arduo como el científico, logrando que el ciudadano de a pie haya perdido el miedo a esta disciplina y la haya hecho suya.
Otros contenidos
Leídas por científicos e investigadores de todo el mundo, la mayoría de los artículos son exposiciones de trabajos de investigación muy técnicos. Sin embargo, también incluyen editoriales y noticias científicas de carácter general, así como artículos sobre política científica en diferentes países del mundo, críticas de libros técnicos y de divulgación y artículos sobre la historia y el futuro de algunas disciplinas científicas.
Para la gran mayoría de los científicos publicar en Nature o Science constituye una marca de prestigio. Las revistas rechazan en torno al 95% de los artículos que les son enviados, la rigurosidad es la bandera que portan y que ha convertido a estas revistas en el baluarte de la credibilidad. Los artículos recibidos se someten a un riguroso sistema de arbitraje por expertos internacionales en el área que toquen a los que las revistas piden su opinión. En casos dudosos, algunos de los experimentos han vuelto a ser repetidos por otros científicos, confidencialmente, para garantizar la autenticidad del artículo.
Los editores también realizan una importante criba determinando qué artículos son de interés general o si se pueden situar entre los temas de interés científico superior.
Según el editor de noticias de Science, Colin Norman, «los mundos de la investigación y las políticas científicas se han entrelazado, y cuando informamos sobre avances científicos, la distinción entre esos dos mundos es a menudo difusa. La sección de noticias de la revista es actualmente una sección para la totalidad de la ciencia, dirigida tanto a los científicos como a los encargados de formular políticas».
Por sorpresa les cogió este premio a ambos directores, que nada más enterarse aseguraban ser un honor posar junto a personalidades tan importantes como Humberto Eco, Jean Daniel, National Geographic Society, María Zambrano o las misiones españolas en Ruanda y Burundi. Donald Kenedy, de Science, asegura que el premio viene a demostrar que la comunicación científica objetiva, de gran autoridad y sin fronteras es «imprescindible» para la comunidad científica. «Estamos encantados y profundamente honrados de que las contribuciones de nuestra revista a la difusión de la ciencia y la tecnología hayan sido reconocidas por la Fundación».
Por su parte, el director de Nature, Philip Campbell, señala que este galardón reconoce el doble papel que tiene la revista al comunicar a un público diverso, los hechos científicos más destacados y los temas sociales claves. Pero sobre todo «es un reflejo del valor y el impacto que en la cultura actual tiene la investigación científica». |
|
PATROCINADORES





|