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INVESTIGACION CIENTIFICA Y TECNICA
Peter Lawrence y Ginés Morata
Una mosca para salvar al hombre
La física cuántica es un campo desconocido e incluso desconcertante para la mayoría. Sin embargo, Juan Ignacio Cirac se mueve por él con la soltura de quien camina hacia el futuro
Rachel A. San juan
Nada más conocerse la noticia, la comunidad científica española lo celebraba por todo lo alto. Este año, el almeriense Ginés Morata paseará por la alfombra de los premios Príncipe acompañado por Peter Lawrence, dos de los científicos de mayor prestigio en el campo de la biología genética.
Los colegas del científico andaluz coincidieron en señalar que se trata de un premio «muy merecido». Ambos están considerados autoridades en el campo de la genética y la biología, y tanto juntos como por separado, han dando grandes avances a la ciencia. Uno de los ayudantes de Ginés Morata, Daniel Gutiérrez, señala que uno de los últimos estudios en los que han trabajo ambos científicos «ha sido esencial para conocer la biología del desarrollo humano, su composición».
Sus trabajos sobre el desarrollo genético de la mosca drosophila melanogaster (mosca del vinagre) han resultado claves para el ser humano, pues este insecto comparte el 60% del genoma con todas las especies animales, incluida la humana. El análisis de estos genes compartidos constituye el eje central del estudio de las enfermedades humanas de fuerte componente genético que podrían proporcionar y, posiblemente controlar, el envejecimiento humano.
Los estudios que han abordado a lo largo de los últimos años tienen un objetivo bien definido: conocer el funcionamiento de los compartimentos biológicos como unidades funcionales que regulan, mediante gradientes moleculares y conjuntos de genes, el programa de desarrollo embrionario.
Todas sus investigaciones han proporcionado información sobre fenómenos de regeneración de órganos y tejidos y sobre la llamada apoptosis –muerte celular programada–, esenciales para abordar cuestiones como el envejecimiento y el cáncer. La medicina ha recibido con avidez la revolucionaria aportación que ambos investigadores han puesto en los laboratorios de quienes han de dar el siguiente paso: aplicar todos estos conocimientos a la curación de enfermedades ahora inabordables.
Quienes les conocen aseguran que su trabajo les apasiona y que en el laboratorio encuentran su razón de ser. «Son metódicos, diseccionan hasta lo más pequeño para comprender incluso lo incomprensible», señala Daniel Gutiérrez. Morata es también un profeta en su tierra. Opinión que comparte Rafael Lozano, del grupo de investigación ‘Genética y Fisiología del Desarrollo Vegetal’ de la Universidad de Almería: «Todos los que hemos estudiado Biología y Genética sabemos que sus trabajos han sido claves para definir la genética del desarrollo». «Morata ha sido también pionero en determinar la genética en el tema de los insectos», añadía Lozano nada más enterarse de la concesión de este galardón.
Son muchos los investigadores almerienses y andaluces que mantienen una estrecha amistad con Morata, amante de su tierra y sus amigos. Desde pequeño ya apuntaba maneras. Es el segundo de una familia de cinco hermanos. Cuando tuvieron que trasladarse desde Rioja, su pueblo natal, hasta Jaén acompañando a su padre militar, Ginés debió permanecer un año solo en el Colegio de los Diocesanos donde hasta entonces compartía recreo con su hermano mayor, José. Los profesores no querían que se marchara del colegio, afirma su hermano, porque «era un estudiante muy brillante». Pero esta brillantez se escondía y se esconde, aún hoy en día, bajo una fachada de sencillez y cercanía que oculta «a una persona extraordinaria», señala José Morata.
Las tardes las pasaban en la plaza del pueblo jugando con sus amigos, sin saber que un día como el de hoy, su nombre ocuparía un lugar privilegiado. Desde el principio se veía que él no era un niño como los demás, sólo que «todo lo resolvía más rápidamente». Su hermano mayor muestra el orgullo de una familia que siempre ha permanecido unida y que ahora comparten la alegría de este premio.
«Pese a ser científico, Ginés se expresa muy claramente, de un modo didáctico sin apenas utilizar vocabulario científico». Quizás está sencillez que señala su hermano es la que le convierte, junto con su colega británico, en una de las eminencias dentro del campo biológico. Ellos son capaces de ver más allá de las apariencias, son auténticos magos en descubrir en las pequeñas cosas grandes resultados.
Peter Lawrence ha publicado varios libros, alguno de los cuales se han convertido en referencia obligatoria e indispensable en cualquier laboratorio de biología genética. ‘The making of fly’, publicado en 1992, está considerado su libro más importante, donde disecciona el proceso evolutivo de las especies, esencial para conocer el desarrollo humano.
Pero no todo es estudio y análisis. Una de las aficiones secretas, o no tanto, de Morata es la montaña y la pesca y alguna vez se ha escapado a Cangas de Narcea para practicar uno de sus deportes favoritos. A principios de años realizó una expedición al Himalaya, experiencia, que a pesar de ser alejarse bastante de las primeras excursiones veraniegas a la playa de San Miguel, deja entrever su espíritu aventurero. Se siente muy orgulloso de ser riojeño y siempre que puede alardea de ello, porque la familia y la tierra son dos pilares fundamentales en su vida.
Trabajos «decisivos»
El premio que reciben estos
dos científicos ha tenido unanimidad entre el jurado. Señalan sus miembros que los galardonados han llevado a cabo en Cambridge y en Madrid trabajos «decisivos» desde que iniciaron su estrecha colaboración en el Laboratorio de Biología Molecular de la universidad británica.
Con este galardón, que se suma a los muchos que cada uno tiene en su haber, la Fundación quiere resaltar el valor de la escuela española de Biología del Desarrollo, «fundamental para esta disciplina a nivel internacional». Pero también quiere destacar el papel que han jugado sus investigaciones, «esenciales para conocer con claridad algunos detalles del proceso de formación de organismos complejos». |
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