RESTAURANTE TEX MEX CHIHUAHUA
A orillas del río Grande
Luis Antonio Alías
| TEX-MEX CHIHUAHUA |
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Cienfuegos, 14. Gijón.
Teléfono: 985 364 559.
Propietario y encargado: Fernando Montequín Ferrao.
Gerente: Inés Nieto.
Cocinera: Marisa.
Encargado de Sala: Víctor Andrea.
Menú: 12 e
Menú infantil: 9 e
Media: 18 e |
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A pesar del Álamo, de la anexión de los territorios norteños por los Estados Unidos, de la ‘migra’ y de los muros que la necesidad agujerea, México y Texas mezclan raíces comunes de lengua, fiesta y gastronomía, y comparten una cocina sana, sabrosa, colorista, especiada y alegre que usa soportes de maíz –tortillas, nachos, quesadillas, barquitas, fajitas, totopos, burritos– y polifónicos acompañamientos de chiles, aguacates, fríjoles, quesos, tomates, cebollas o carnes picadas: la esencia de lo Mex.
Lo Tex llega con el vigoroso despiece de reses crecidas en inmensos y trashumantes rebaños de rancho y pradera que John Ford, Samuel Fuller o Howard Hawks inmortalizaron cinematográficamente.
Sirva lo antedicho para asegurarles que si desean una comida con todas las virtudes y autenticidades anglo-chicanas, variada de presentaciones, polifónica de gustos, excelente de calidades y muy discreta de precios, el Chihuahua constituye la elección apropiada.
«Dado que va a cumplir tres lustros, puede reclamar el título de más antiguo en su especialidad de Asturias e, incluso, del norte de España», comenta Fernando que, no obstante su juventud, ya recorrió una larga y apasionada dedicación hostelera.
«Los productos no perecederos los traemos directamente de las elaboradoras mexicanas y norteamericanas, y con los perecederos buscamos el mejor equivalente español», añade.
Por experiencia propia, suscribo tal afirmación: un fragante guacamole, unas cremosas quesadillas, unos crujientes aros de cebolla o unos tacos pletóricos de pollo, puerco, frijoles, guacamole, cebolla y otras posibilidades precisan de pericia, punto y gracia.
Y así llegan, mestizando ingredientes de aquí y de allí, que el Tex-Mex ya es mestizaje desde su origen, junto a los huevos rancheros, el pollo con mole -salsa entre las salsas nacida por inspiración divina- o las ensaladas: la legendaria ‘césar’ de Tijuana aporta su compleja y refrescante huella.
Y también la carne, encabezada por un vacuno soberbio de procedencia asturiana que el gril y los realzantes adobos enaltecen, trátese de costillas, churrasco, entrecó, solomillo o chuletón; prepárense los carnívoros entusiastas y detallistas a gozar con la experiencia.
El comedor, de estilo ranchero, resalta tonos vivos y atmósfera alegre; un salón contiguo acoge grupos y celebraciones en exclusividad ante tres grandes frescos que abren ventanas sobre un pueblo de Sierra Madre, un cerro de Sonora y unos vaqueros de Río Bravo.
Para beber, lo lógico: una excelente selección de suaves y afrutadas cervezas aztecas o margaritas golosas de salado reborde antes de cerrar con cucarachas y chupitos de tequila a lo gringo viejo.
¡Y ándele! |