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24/07/2008
Claves para emprender en Internet
Los Centros SAT ofrecen asesoramiento
tecnológico para aprovechar con éxito las oportunidades
de negocio que brinda la Red
Cada vez son más las personas que utilizan Internet
para informarse y comprar. Si se está al frente de un negocio
o se va a iniciar un proyecto empresarial es más que recomendable
probar los beneficios que reporta estar presente en la Red.
¿Qué pasos se deben seguir para que un negocio sea visible en Internet
y comenzar a vender un producto?
La mesa redonda sobre oportunidades en Internet celebrada el pasado 22 de mayo
en Mieres con motivo del Día del Emprendedor, trató de dar respuesta
a ésta y otras preguntas.
Moderados por José Miguel Rubio (DomoticaDaVinci.com), un grupo de jóvenes
emprendedores formado Jorge Sierra (hoopshype.com), Fernando Encinar (idealista.com),
Lorenzo Prieto (youthey.com), Raúl Jiménez (minube.com) y José María
Buenaposada (nuebbo.com) desgranaron las claves más importantes para afrontar
el reto de vender en Internet:
Identificar adecuadamente la idea.
Es necesario concretar a qué tipo de público venderemos
nuestro producto o servicio y, sobre esta base, planificar adecuadamente
los pasos que se deben seguir.
Es recomendable, por tanto, elaborar un plan de empresa que recoja
nuestra idea de negocio, las empresas proveedoras, el alcance de
nuestra actividad económica (¿qué ocurre si
nos piden un producto desde otro país?), las actividades
de marketing o difusión (qué hacer para que nuestra
página sea conocida) y, por supuesto, la inversión
económica que todo ello supone.

Buscar financiación
para el proyecto.
No se debe renunciar a la búsqueda de financiación
externa y, por ello, definir adecuadamente el coste de implantar
un negocio en Internet hará más fácil encontrar
socios/as para nuestro proyecto o empresas que estén dispuestas
a invertir dinero para publicitarse en nuestra página web.
Definir
los contenidos de la página web y actualizarlos
periódicamente.
No hay que olvidar que quienes visitan una página webestán
buscando algo. Por eso hay que tener presentes varias cosas.
La primera es evitar que una persona que entre “se pierda”,
es decir, no encuentre fácilmente el artículo o servicio
que está buscando, no pueda cerrar un compra de forma sencilla…
La segunda es actualizar de forma periódica sus contenidos.
De este modo, propiciamos que haya personas que la visiten regularmente
y, de este modo, puedan convertirse en clientes de nuestro negocio.
Además, cada vez es más importante ofrecer servicios
para la participación activa en nuestra página web,
esto es, que permitan compartir información, manifestar
opiniones sobre los productos que ofrecemos, etc.
Diseñar una página
web atractiva y darla a conocer.
Una página web atractiva, dinámica e interactiva
siempre es un buen reclamo, más aún si se acompaña
de una campaña de publicidad adecuada.
Un plan de marketing es importante, pero no hay que limitarlo a
Internet: las apariciones en medios tradicionales (prensa, radio,
etc.) aumentarán el impacto y número de visitas.
Buscar
servicios de valor añadido para fidelizar
a la clientela.
Aprovechemos los avances tecnológicos para ofrecer mejores
servicios a las personas que visiten la web.
Acompañemos nuestro producto de un servicio complementario.
De este modo, se puede vender algo diferente a lo que “ya
existe”. La originalidad se consigue a través de la
combinación del producto y los servicios.
Si se ofrece una página web intuitiva, cómoda y ágil
en su funcionamiento y un buen servicio de atención y comunicación,
podremos fidelizar a nuestra clientela y, por tanto, mejorar nuestro
volumen de negocio.
Ofrecer seguridad y confianza a la clientela.
La seguridad y la confianza son argumentos muy sólidos
a la hora de vender un producto o servicio por Internet.
Por ello, además de obligatorio, es muy recomendable garantizar
la confidencialidad de los datos personales mediante el cumplimiento
de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD)
y establecer procedimientos adecuados para la venta on-line de
nuestros productos, de acuerdo con la Ley de Servicios de
la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico
(LSSICE).
Trabajar con profesionales especializados.
En Internet se cumple con frecuencia la máxima de “lo
barato sale caro”.
Es conveniente, por tanto, asesorarse y trabajar con profesionales
de reconocido prestigio que puedan aportarnos conocimiento y orientación
en cada una de las áreas necesarias de nuestro negocio:
diseño de páginas web, posicionamiento en Internet,
difusión en medios de comunicación tradicionales
(prensa, radio,…), protección de datos personales,
etc.
Conocer las tecnologías utilizadas.
Crear un negocio electrónico tiene sus exigencias técnicas
y, para valorarlas correctamente, primero hay que conocerlas.
Es necesario asesorarse adecuadamente. Saber, por ejemplo, que
un gestor de contenidos nos permite cambiar los productos y la
información ofrecida por nuestra página web o cumplimos
unos estándares de accesibilidad web a la hora de diseñar
una página, ésta podrá ser visitada por personas
con discapacidad visual o aumentar su posicionamiento en buscadores.
Mejorar
la organización interna.
Este aspecto es fundamental cuando la página web y el comercio
electrónico funcionan como complemento de un negocio
ya existente.
Por un lado, hay que evitar que en la nuestra página
web aparezcan productos agotados o que falten, en cambio, otros
de los que sí disponemos. Los plazos de entrega también
son fundamentales para dar una buena imagen de empresa.
Mantener
intacto el espíritu emprendedor.
El éxito no está garantizado y tampoco tiene por
qué ser inmediato.
A través del compromiso, la capacidad de trabajo y la constancia,
podremos alcanzar nuestros objetivos. Por eso, nunca se debe perder
la ilusión.
Para mayor información sobre esta temática
y/o sobre cualquiera de las actividades divulgativas y/o de
asesoramiento tecnológico que ofrece la Red de Centros
SAT, pueden consultar la página web www.astursat.net.
Centros SAT/ Gijón
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